Cuando pensamos en Daytona Beach, lo primero que viene a la mente suele ser su famosa playa, las carreras de NASCAR o el Daytona International Speedway. Pero si me preguntas, hay otra parte de la ciudad que también merece una visita: Downtown Daytona Beach.
Aquí el ambiente cambia por completo. En lugar del bullicio de la playa, encontrarás un paseo muy agradable junto al río Halifax, pequeños jardines, museos, cafeterías, galerías de arte y tiendas locales que invitan a caminar sin prisa. Es un excelente plan para dedicar una mañana o una tarde y descubrir una cara diferente de Daytona Beach. Tantas veces visitando Daytona Beach, pero siempre es playita – cero quejas 🙂 pero siempre se debe explorar un poco más –

Comienza el día con un buen café
Toda buena caminata merece empezar con café… al menos así funciona conmigo.
Mi primera parada fue Copperline Coffee, una cafetería con un ambiente muy agradable ubicada sobre South Beach Street.
Como hacía bastante calor, pedí un cold mocha y un pedazo de banana bread que, sinceramente, estaba delicioso. Fue el desayuno perfecto antes de comenzar a explorar el área.
Si disfrutas descubrir cafeterías locales durante tus viajes, así como yo :), definitivamente vale la pena hacer una parada aquí.

Riverfront Park, un paseo para disfrutar sin prisa
Con café en mano crucé hacia Riverfront Park, uno de esos parques que inmediatamente transmiten tranquilidad.
El paseo junto al río Halifax es muy agradable y cuenta con senderos, jardines, bancos para sentarse un rato y bonitas vistas al agua.
Mientras caminaba, me encontré con el Splash Pad, un área de juegos con chorros de agua que seguramente será la favorita de los más pequeños, especialmente durante los meses de verano cuando el calor de Florida no da descanso.

Es uno de esos lugares donde puedes sentarte unos minutos simplemente a disfrutar del paisaje… o terminar quedándote bastante más tiempo del que planeabas.
Riverfront Park forma parte de la ribera del río Halifax, una laguna costera que pertenece al famoso Indian River Lagoon, uno de los estuarios con mayor biodiversidad de Norteamérica.
Una visita al Halifax Historical Museum
Si disfrutas conocer un poco de la historia de los lugares que visitas, no dejes pasar el Halifax Historical Museum. Aunque no es un museo muy grande, me pareció realmente interesante.

Además de las exhibiciones sobre la historia de la región, el edificio tiene mucho encanto por sí solo, ya que antiguamente funcionó como un banco.
Todavía conserva varios detalles originales, incluyendo hermosas pinturas decorativas en las paredes que, según me comentaron durante la visita, fueron realizadas por un padre y su hijo especialmente para el banco. Entre ellas destaca un mapa de Florida y escenas que representan los paisajes naturales del estado.
Es uno de esos museos pequeños que terminan sorprendiendo mucho más de lo esperado.


El Jardín de Rosas
Continuando el paseo por Riverfront Park llegué al Rose Garden, una sección muy bonita del parque. Las pequeñas fuentes, las flores y el ambiente tranquilo hacen que sea un rincón perfecto para descansar unos minutos o simplemente tomar algunas fotografías.
No es un jardín enorme, pero aporta mucho encanto al recorrido.

La historia de Brownie
Uno de los rincones que más curiosidad me despertó fue el memorial dedicado a Brownie. Antes de visitarlo no conocía su historia, y me pareció muy bonito que la ciudad siga recordando a este querido perrito con un pequeño monumento.
Son esos detalles inesperados que hacen que un paseo tenga aún más personalidad.

Más por descubrir en South Beach Street
Después de recorrer el parque seguí caminando por South Beach Street.
Aquí encontrarás pequeñas tiendas de antigüedades, galerías de arte, boutiques, restaurantes y negocios locales que hacen muy agradable recorrer la zona.
No hace falta llevar un itinerario muy estricto. Parte del encanto está precisamente en entrar a alguna tienda que llame tu atención o detenerte a mirar las vitrinas mientras paseas.

Si vas por la tarde, ahí cerca esta la marina en donde puedes tomar un barco que te pasea por el río junto a una cena «Dine and Cruise». Nosotros lo hicimos hace unos años y estuvo muy bueno.
Fun fact: ¿Sabías que el Halifax River no es un río cualquiera? En realidad forma parte del famoso Intracoastal Waterway, una ruta navegable que conecta gran parte de la costa este de Estados Unidos. Dependiendo de la ciudad donde estés, este mismo sistema recibe nombres diferentes. En Daytona Beach, se conoce como Halifax River. Más al sur pasa a llamarse Indian River. Cerca de Merritt Island es el Banana River. Todos forman parte del gran sistema del Intracoastal Waterway, la vía navegable protegida que recorre gran parte de la costa este de Estados Unidos.
Termina la mañana con vista al agua
Después de recorrer el parque, visitar el museo y caminar por South Beach Street, decidimos ir a almorzar a Caribbean Jack’s, un restaurante con un ambiente muy relajado junto al agua.
Pedí un sándwich de mahi-mahi que estaba realmente delicioso. Además de la comida, lo que más me gustó fue el ambiente. Tiene mesas al aire libre con vista a la marina, música y ese aire tropical que hace que uno quiera quedarse un rato más disfrutando del paseo. Como le dije a mi esposo «quiero regresar más relax a tomarme una piña colada» 🙂
Algunos consejos para tu visita
Si planeas recorrer esta zona de Daytona Beach, aquí van algunos consejos:
- Llega durante la mañana para disfrutar de temperaturas más agradables y aprovechar las cafeterías del área.
- Lleva zapatos cómodos. Aunque las distancias no son enormes, caminarás bastante.
- Si visitas durante el verano, no olvides agua, protector solar y, por supuesto, tus gafas de sol.
- Dedica entre dos y cuatro horas para recorrer el parque, visitar el museo y explorar tranquilamente South Beach Street.

Mucho más que una ciudad de playa
No me malinterpretes… la playa de Daytona Beach siempre vale la pena. Pero si tienes unas horas adicionales durante tu viaje, te recomiendo salir un momento de la arena y descubrir Downtown Daytona Beach.
Entre un buen café, un paseo junto al río, un museo muy interesante, jardines bien cuidados y pequeños negocios locales, encontrarás una forma diferente de conocer esta ciudad.
Y quién sabe… quizás termines como yo, pensando que una de las mejores partes de la visita fue precisamente la que no esperaba.




